Otro juego del baúl de recuerdos de ps one, producido por Squaresoft. Un juego donde controlamos a Musashi, un niño samurái traído desde otra dimensión por la princesa de Allucaneet para encontrar la espada Lumina, tras recuperar la espada de la torre espiral y de correr por su vida evitando ser aplastado por una cabeza de piedra gigante que cae rodando (a lo Indiana Jones), el castillo es asaltado por Rootrick y su robot, al que deberemos derrotar, pero Rootrick se escapa raptando a la princesa, y así comienza la aventura para salvar el reino de Allucaneet. La historia es sencilla, pero engancha por la personalidad de los personajes y lo divertido de las situaciones, con importantes cuotas de humor. Destaca la personalidad de Musashi que es bastante ególatra, y un poco mordaz, pero hay que reconocer que tiene paciencia con la gente del pueblo ya que muchos son ineptos y siempre le piden que le ayuden con sus problemas (son muy vagos ellos para resolverlos por si mismos).
El personaje maneja 2 espadas, la grande (Lumina) y la otra
que es para los ataques normales y que se puede lanzar para absorber las
habilidades de los enemigos, ambas útiles para resolver ciertos obstáculos y
puzzles. El juego es adictivo y con situaciones variadas: evitar trampas y
saltar difíciles plataformas, una en la que hay que ir en una barsa sorteando obstáculos,
arreglar una serie de tuberías contra el tiempo (muy difícil), etc… Durante la
aventura hay que superar unas mazmorras y sus jefes, para liberar los scrolls
que permitirán que Lumina gane nuevas habilidades (de fuego, hielo, tierra…) con
las que podrá acceder a lugares a los cuales no se podía llegar antes, al mas
puro estilo Zelda.
Además hay que
encontrar a los habitantes del castillo que están encerrados en unos cristales
verdes (“bincho fields”) que están repartidos por el mundo, y de forma opcional
unos animalitos que solo aparecen de noche que tienen unos frutos que aumentan
la barra de vida (como las piezas de corazón de zelda). En el juego el tiempo
tiene día y noche, y cada tienda tiene su horario y ciertos eventos se pueden
realizar solo en determinadas horas del dia. El personaje además se va cansando
con el tiempo, por lo que debe dormir de vez en cuando si no quiere caminar
como un zombie, ya sea en el castillo, en un hotel o en un rincón en una
mazmorra. Además puede comprar y coleccionar juguetes, que son de los mismos
personajes del juego.
El juego es corto con una duración de 10-15 horas app, pero
muy entretenido y no aburre nunca. Pero tiene una dificultad alta, sobretodo
los jefes y algunas zonas donde hay que saltar plataformas y obstaculos ya que el
personaje apenas salta unos centímetros por lo que un milimétrico error y te
caes. Es difícil también por la falta de puntos de guardado o de “cofres de
memoria” (una especie de check points) por lo que si uno pierde hay que volver
a hacer toda esa zona de nuevo. Otra dificultad adicional es que no siempre explican
todo de forma muy clara, por lo que uno anda perdido sin saber donde ir o que
hacer. Pero el juego es tan entretenido que pasan a ser meros detalles.
Ahora en lo técnico, los gráficos son típicos de los RPG de
esa época, sencillos pero con escenarios variados: torres, el pueblo, el
bosque, cavernas, minas, un templo subterráneo similar a los templos egipcios,
etc. La banda sonora tiene algunos temas buenos que son memorables (ej el del
castillo de Allucaneet) y otros que no destacan pero cumplen. Las voces en la
traducción en ingles son buenas, sobreactuadas pero igual adecuadas a los
personajes.
Como conclusión, es un juego totalmente recomendado, una
joyita de ps one.




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